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lunes, 26 de mayo de 2008

Rindiendo Derecho Penal parte especial

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Situación: profesor acomodando papeles, a punto de comenzar la clase de penal parte especial:

— Bueno veo que ya les entregaron las notas; bastante bien rindieron. ¿Qué les pareció el examen? — Un breve silencio ocupa la sala. Como siempre, nadie tenía nada para decir. Bueno. Casi nadie.
— A mi particularmente no me gustó — dije con un tono respetuoso de manera de no quedar como un patán pero tratando de hacer notar que algo tenía para decir.
— ¿No? ¿Por qué? ¿Te fue mal?
— No, por el contrario, me fue muy bien. Sin embargo me dio la sensación de estar frente a una maratónica carrera contra la memoria a corto plazo.
— No entiendo — replica el profesor.
— Claro, me dio la sensación de que frente al examen — y mientras decía esto, por suerte, logré ciertos movimientos de cabeza de algunos compañeros de clase que asentían lo que decía — se transformó en un desafío consistente en acordarse la mayor cantidad de artículos posibles. Es algo común en esta carrera, pero en este caso era ya desbordante. El temario era enorme y no había más que describir el tipo penal, tipo objetivo-subjetivo-consumación-tentativa y alguna que otra cosa más. Como una mini receta de cada tipo penal. Sólo eso. Aun en temas picantes como el aborto, o los delitos contra el honor, donde hay mucha tela para cortar, lo que se pedía era estrictamente normativo y acotado. Ni siquiera en clase se prestó para el debate. Fue muy exegético todo el tratamiento en clase y el planteo del examen mismo.
— No claro, pasa que sino nos atrasamos para la segunda parte. Pensá que son un montón de temas y ahora se suman las leyes especiales.
— Sí, entiendo, pero el problema es que hay muchos que desaprobaron y sacando alguna excepción me animo a decir que son personas que no tuvieron la posibilidad de recordar al momento de dar el examen el delito en particular. Es decir, desaprobó no quien no sabe, o quien no entiende, sino quien no recordó uno de montones de artículos. No es que hayan puesto que el homicidio es un delito de peligro abstracto, sino que de los casi 150 artículos que entraban, justo no recordaron lo que preguntaron — dije, sabiendo que el argumento era por demás débil y no me supe hacer entender.
— Sí bueno, pero vos pensá que el examen escrito no hay otra manera de tomarlo. Es peor si poníamos un tema y que desarrollen todo. Es muy complicado — dijo el profesor.
— No sé si es tan complicado y no tiene que necesariamente ser así. Fueron tres preguntas cuyo título era el nombre de un delíto. Hay que reconocer que el examen era un desafío mnemotécnico. Tal vez pueda tomarse oral o de alguna otra manera.
— Oral imposible —dijo de manera instantánea, casi espantado— porque no hay tiempo. Imaginate todos ustedes dando oral — dice mientras señala a la audiencia. Con decir la palabra oral me gané a 3/4 de la comisión en contra.
— Tal vez ver algo más de práctico. En penal parte general el titular hacía mucho incapié en el análisis de casos y realmente era muy producente — tiré como idea, sin pensar bien si era aplicable a penal especial. Y es que realmente no sabía cómo era un examen "menos injusto" para penal especial. Pero lo que fue ese parcial, era impresentable. Era estudiar una pequeña fórmula para cada tipo penal con la conditio sine quanon de tener que recordarlo de memoria; caso contrario fuiste.
— Sí, pero eso implica ver los temas con otra profundidad. Los casos prácticos implican otra manera de dar la materia. Más profunda y estudiada.
— ... — en mi silencio le dije "me acabás de insultar" y se dio cuenta.
— Yo casos prácticos no quiero — dijo una señora abruptamente, con risas cómplices de fondo mientras sostenía en su mano, una guía de estudio marcada con los colores primarios.
— Yo no digo que tenga que ser de una u otra manera; me corrijo. Lo que digo es que tal vez exista una manera de hacer que el examen sea menos injusto. Sea oral o escrito, con o sin prácticos no lo sé. Eso lo debe decidir el titular que es el que sabe qué es mejor. Pero — y se lo dije a la señora — todos estabamos afuera antes del examen diciendo lo bizarro que era tener que acordarse tantos artículos de memoria. Artículos que, cualquiera sabe, se nos olvidan al día siguiente. Estamos estudiando la materia de memoria, recordando artículo por artículo. Me parece que es la peor manera de estudiarlo y debería poder aunque sea criticarse e intentar ver si existe otra manera.
— A mi no me pareció tan injusto — dice el profesor —, se les tomó lo que se dio en clase. Ni consigna había. Simplemente desarrollar los elementos básicos del tipo. No se bien a qué te referís. Además a todo el mundo le fue bien.
— Ok.
— Pero yo entiendo tu planteo — dice el profesor que me miraba sabiendo que yo había abdicado de seguir el diálogo.
— Ok.
— Bueno. Arrancamos. Hoy arrancamos con exacciones ilegales. Alguien que lea el 266 por favor...

10 comentarios:

nicolás dijo...

Suele pasar. No suele no pasar.
Son esos casos que se premia al que más se acuerda en el momento del parcial y no al que más entendió los temas. Después de todo, ¿te confiscan el código cuando uno se recibe? ¿Nunca más se lo puede leer? ¿Hay que saber de memoria el código? ¿O tener los elementos necesarios para analizarlo y trabajarlo?

...

Aristotélica dijo...

Es dificil evaluar el estudio, uno de los métodos es la memoria, otro el razonamiento, otro el relacionar...son todos procedimentales, no creo que ninguno sea mejor o peor que el otro.
A veces con materias tan extensas y tanta gente, eligen el más fácil de corregir.

Igualmente el diálogo es medio raro...bah por lo que conozco a los profesores de derecho, primero no creo que te hayan dejado hablar tanto y segundo, no creo que el profesor haya argumentado solo eso.
Supongo que es una dramatización adaptada a un blog.

Saludos

Tomás dijo...

Sí y no.

Llegué y lo tipié. Pero, por triste que sea, lo que me respondió el profesor no dista mucho de lo que escribí. Mis palabras sí fueron esas y las dije sabiendo que hablaba de más y estaba quedando frente a él como un típico alumno fastidioso. La verdad poco me importaba. Es un profesor con quien, frente a algunas preguntas que le hice, siempre tuvo muy poca predisposición sea para escuchar o para responder. No sólo para conmigo sino para con otros compañeros que hicieron preguntas que intentaban relacionar temas de general con especial.

Cuando hago preguntas en clase siempre intento hacerlas de manera de no sonar como el alumno que pregunta para arrinconar, molestar o generar problemas al cuete. No es mi idea y trato de demostrarlo.

El argumento central -y el que más me molestó- es que si se tomaran parciales más completos o menos mnemotécnicos, habría que dar la materia de una manera más profunda. Y el mismo se dio cuenta de que lo que dijo era aceptar tácitamente que se ve todo pim-pam-pum sin posibilidad de debate o charla alguna.

Aclaro que no estoy relatando una historia deformada para que todo cierre. Si lo escribo tal cual fue, creo, se leería aun más triste.

Que se yo. No importa si se puede arreglar o no el modo de tomar examen. Pero está bueno que al menos se acepte o discuta que el estudio de esa manera no es bueno.

¿No hay otro? Ok. Pero sepamos que lo hacemos de una manera que puede considearse mala.

Tal vez me levanté quejoso ese día. No sería raro.

William Garcia Machmar dijo...

La verdad, yo tuve un curso de parte especial que no sé si era mejor que el descrito (en la Universidad de Chile), pero tenía una "ventaja". Todas las pruebas escritas se podían dar con el código (y confiando en que uno no usaba "torpedos" o "machetes"... no sé como le llaman en Argentina).
En clases no vimos ni la quinta parte de los delitos.
Pudimos ver con el profesor apenas una introducción a los delitos contra la propiedad y unas cosas apenas de los daños, el hurto y el robo.
El profesor faltaba sistemáticamente a una de las clases semanales. Era reemplazado por un ayudante que nos "pasó" los delitos contra la vida, contra la libertad, y los delitos sexuales.

Todo eso lo olvidé rápidamente.

Ahora, con otra calidad, he tenido que hacer evaluaciones de derecho civil y de administrativo. La regla siempre ha sido que los estudiantes pueden usar los códigos. Pero eso no ha significado una disminución de la memorización.

Victoria dijo...

Quien es el titular de Catedra?

Juan R dijo...

Te cuento experiencias desde el lado de los "abogados que enseñamos derecho".

Doy un curso de DDHH, UBA, a la noche.

Y, como forma de evaluar elegimos, luego de intensas discusiones, tomar un primer examen escrito tradicional (no me gusta, pero hubo que conceder), un caso escrito, con bibliografía, laptops y biblias abiertas (si te interesa chusmearlos, están en mi blog deconstruyendohumanos.blogspot), un final oral y un trabajo libre (absolutamente libre) sobro lo que se les ocurra que tenga que ver con la materia, usando como disparador peliculas u obras literarias varias, asignadas al azar.

La experiencia de todos los cuatrimestres dice que, ante el primer examen, todos los alumnos terminan felices y con buenas notas.
En el segundo examen, repiten lo que dicen los textos y las normas, lo que claramente no alcanza y terminan bochados y enojados.
Y el TP final es una constante queja por la falta de límites (salvo el máximo de 8 carillas, para que no se dediquen a transcribir, sino a pensar), y hay tres o cuatro trabajos que bajan completos de internet y no tienen ninguna relación con nada de nada.

Personalmente, sigo creyendo que el segundo parcial y el TP son lo mejor que tenemos, pero a veces es desesperante ver que uno intenta hacer las cosas un poco mas divertidas y atractivas, y lo que del otro lado se espera es estudiar una guía de estudio de memoria.

Sinceramente, es algo que no sé como manejar, así que espero oir cómo se perciben desde tu lado estas cuestiones. A mi personalmente, cuando estudiaba (no hace tanto), me divertían mucho mas estas cosas (recuerdo haber disfrutado mucho una investigación sobre Inteligencia artificial, hecha para Metodología de la Investigación), pero soy medio freak, asi que no creo ser buen parametro.

PIC dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con lo que planteás. Estudio Derecho y odio que se priorice la memoria no inteligente, el repetir el libro en el orden que exponen los temas, y la redacción mala. Una vez, en mi primer civil, recuerdo haberle dicho al profesor "Pero la mente no es como un trencito por el que uno va de estación en estación, y sigue el caminito repitiendo los temas en el orden del libro...". Me miró con cara de no entender. Ahí me dí cuenta que, si quería seguir con derecho (como finalmente hice), la carrera la iba a llevar adelante por inercia, con poco entusiasmo, y con aburrimiento. En eso sigo.

Me da la impresión de qué ya tenés hecha una carrera (por aquello de "sé que en esta carrera es común..." Quisiera preguntarte cuál.

Por último, te invito a mi "blawg": http://anarchyandstate.blogspot.com
Saludos,

PIC
Saludos,
PIC

Anónimo dijo...

me gusto mucho tu relato ... y si es cierto los profesores dan los temas muy por arriba como dandon un pantallazo y los estudiando al cursar otras materias el tiempo no alcanza y si trbajas es terrible ... un beso saludos

Anónimo dijo...

Yo soy de esas a las cuales les cuesta horrores estudiarse algo de memoria, necesito entenderlo , sino no hay posibilidad alguna de que me lo pueda aprender pero nunca me voy a olvidar cuando estaba en el colectivo con una compañera. 1re cuatrimestre, estudiando para ddhh, no entendia un articulo y le pregunte si me lo podia explicar , ya que me lo habia recitado perfectamente( ella estudia de memoria) me dijo " nose, me lo estudie asi, de memoria, pero no se que significa " . No lo pude creer.

Anónimo dijo...

mejor es entender que saber de memoria y no entender nada

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